Como en la mayoría de los países orientales, los thai se caracterizan por su hospitalidad, por su tolerancia y por su buen humor. En general, poseen una educación modesta y amable y su base cultural es evidente en casi la totalidad de las facetas de la vida cotidiana.
En sus vacaciones a este hermoso rincón asiático no tenga ninguna duda de que la famosa sonrisa tailandesa le acompañará a lo largo de todo su viaje.
Monarquía
Para los thai, la monarquía representa uno de los pilares del reino. En los cines por ejemplo, antes de iniciar la proyección, aparecen imágenes del Rey y suena el himno nacional. En ese momento, todos los presentes se ponen de pie y guardan silencio.
Es bueno participar en estas normas de conducta, ya que los thai piensan que no levantarse es un grave insulto hacia su nación. Las emisoras de radio y las televisiones emiten el himno todos los días a las 8:00 y a las 18:00 horas. En algunas ciudades, aldeas y barrios de la capital se puede escuchar en la calle a través de altavoces. Los ciudadanos aparcan lo que están haciendo y se ponen en pie hasta que éste finaliza.
Comportamiento
Los thai no son partidarios de mostrar sus sentimientos, por lo que las expresiones de cólera o impaciencia están muy mal vistas. Guardar las apariencias es una costumbre habitual entre ellos. Aunque no estén de acuerdo con una opinión, evitarán siempre cualquier tipo de confrontación. Una buena manera de conseguirlo es no sacar a relucir temas negativos en una conversación, a menos que la otra persona se queje o pida ayuda. En una discusión, enfadarse o hablar a gritos está considerado como una grosería y no se consigue nada más que perder el respeto de los presentes.
En general, los extranjeros son tratados de forma cordial y suelen ser comprensivos si, por desconocimiento, no cumplen las normas tradicionales. Sin embargo, es conveniente guardar una serie de conductas que harán de su viaje una experiencia más placentera.
En el momento de sentarse, jamás debe extender hacia nadie las piernas y los pies ni colocarlos sobre una silla o una mesa. Se cree que los pies son la parte más baja del cuerpo y la menos importante. Por el contrario, la cabeza es la parte superior y representa lo más santo. Es una falta de educación tocar la de otra persona, sea un adulto o un niño; también lo es sentarse sobre un almohadón que es utilizado para apoyar la cabeza.
Cuando entregue un objeto a alguien, debe emplear las dos manos o, en su defecto, sólo la mano derecha. Lo que no debe hacer es utilizar únicamente la izquierda.
Es un error dejar en el suelo un libro o documento escrito, ya que reciben un trato superior. Si no hay sitio en la mesa, apóyelos en una silla.