Llega el verano y llega la mejor oportunidad para disfrutar del arte, en concreto, del postimpresionismo del pintor holandés Vincent Van Gogh. Desde el 25 de mayo al 3 de septiembre se puede descubrir la verdadera naturaleza en la National Gallery of Canadá en Ottawa. ‘Van Gogh: Up Close’ visita Canadá.
Una exposición única visitará el próximo mes de mayo la National Gallery de Canadá en Ottawa. A través de 40 pinturas de colecciones privadas y públicas de todo el mundo, los canadienses o turistas que se encuentren en Ottawa podrán saborear el espléndido arte con sabor holandés de Van Gogh. Además también podrán observar una selección de grabados en madera japonesa, fotografías del siglo XIX y obras sobre papel de los siglos XVI a XIX.
La naturaleza será el máximo exponente de esta exposición que refleja la sensibilidad del pintor y su amor por plasmar el entorno que le rodea. Se trata de una exposición sin igual en más de 25 años en Canadá. A través de los paisajes y los bodegones, Van Gogh va a mostrar a todos los que se acerquen a esta colección, la sensibilidad que conlleva la vida y la naturaleza, y lo hará en el mejor sitio que se puede celebrar; la Galería Nacional, que es una de las instituciones de arte del mundo más célebres. Este recinto atrae todos los años a miles de personas de todo el mundo, de todas las edades y de todos los niveles de conocimiento artístico. La llegada de Van Gogh a Canadá es una experiencia única que difícilmente pueden perderse los habitantes, en este caso de Ottawa y todo aquel que en estos meses de verano visite la ciudad.
Se trata de una exposición sin igual en más de 25 años en Canadá que muestra la sensibilidad del artista por la naturaleza que le rodea.
La expectación es máxima y antes de la inauguración de esta impresionante selección de obras del artista creador entre otras obras de ‘Los girasoles’ o ‘La noche estrellada’, la Galería Nacional presenta, cada semana, a través de su web, algunas de las obras que se van a exponer. ‘Iris’ es una de ellas que representa una única flor de iris en un jardín cubierto de hierba.
Pertenece, como la mayor parte de la exposición a los últimos años de vida de Van Gogh, donde cambió su técnica e instauró tintes dramáticos debido a su atormentada vida.