Si hablamos de gastronomía, Canadá tiene mucha influencia estadounidense e inglesa, aunque en la parte francófona, la influencia es claramente francesa. No obstante, lo imprescindiblemente canadiense es el jarabe de arce, propio de la provincia de Québec, dónde se produce el 91% de derivados del arce canadiense.
Cuando llega la primavera, el arce hace su aparición. Es el momento de la colecta para después ser procesado y vendido a las fábricas canadienses que lo reparten. Fueron los primeros colonos europeos los que aprendieron la costumbre de hacer cortes en el arce para sacar su savia y eliminar el agua hasta que obtenían un jarabe denso. Desde esos tiempos inmemoriales ha surgido una gran industria en torno al arce. Esta supone el 85% de la producción canadiense y se centra en su mayoría en la región de Québec.
El jarabe de arce se caracteriza por su color y transparencia y para producir un litro de éste se necesitan, al menos, 40 litros de sabia. Se le conoce también con otro nombre: el de miel de maple. En concreto, este jarabe o sirope es un alimento puro y natural al 100%. En muchos casos se utiliza como sustituto del azúcar. En Canadá es un ingrediente fundamental para acompañar con los postres como galletas, yogures o cereales, pero también hay quienes acompañan las carnes con este producto. El postre más famoso son las tortitas servidas con trempettes: pan frito empapado en jarabe y cubierto de nata.
Este jarabe o sirope es un alimento puro y natural al 100%. En muchos casos se utiliza como sustituto del azúcar.
Al ser un producto dulce, todos podemos pensar que es perfecto para ganar unos kilos, sin embargo existe una dieta a base de la savia de arce que se basa en un concentrado de proteínas, hidratos de carbono y minerales. Esto propicia la eliminación de toxinas y ayuda a que todo aquel que la haga depure su organismo. Por todo ello, por ser un producto puro y sano, Canadá exporta cada vez más el sirope de arce, sobre todo a Estados Unidos, Japón y Alemania.
Para conocer de primera mano este tipo de gastronomía, en Québec y otras provincias como Montérégie, Laurentides o Chaudiére-Appalaches existen 400 cabañas de azúcar, donde tradicionalmente se transformaba la savia en jarabe.
Todas ofrecen una cocina típica con platos tanto dulces como salados acompañados con el ingrediente estrella. Esta opción supone un gran atractivo para los turistas y con el tiempo se ha convertido en una costumbre que comienza con la comida en una cabaña y la degustación de tire, una especie de caramelo de azúcar de arce. Posteriormente se realiza un paseo por los bosques donde se extrae la savia de los árboles para terminar con un baile con músicos de la región.