China
Parajes Naturales en China
Taishan
La montaña Taishan se eleva majestuosa en el centro de la provincia de Shandong. Mira hacia Qufu, la cuna de Confucio, y se apoya en Jinan, capital de Shandong. Su cumbre principal está a 1.545 metros de altura.
Jiuzhaigou
A 400 kilómetros de la ciudad de Chengdu, se divisa un entorno de paisajes singulares: Jiuzhaigou. Hay montañas superpuestas, intrincados bosques, lagos multicolores, cascadas volantes y exóticos animales y aves. Además, en el interior se hallan nueve aldeas tibetanas. Los árboles cubren el 52% del lugar y, entre ellos, crecen lujuriantes bambúes y exóticas flores. De ahí que sea el hábitat ideal para el panda gigante, el mono dorado, el ciervo de labios blancos y otros animales bajo protección estatal. Los pequeños valles Suzheng, Rizhe y Zhecha conforman un enorme valle en forma de Y. Aquí, existen 108 lagos distribuidos escalonadamente y comunicados entre sí mediante cascadas y arroyos. En cuanto a estos lagos, cuenta la leyenda que a la diosa Woluosemo se le cayó al suelo su precioso espejo, recuerdo de amor obsequiado por el dios Dagou. El espejo se rompió y los pedazos se convirtieron en los 108 lagos multicolores diseminados en los profundos valles. El lago Wuhua, en el valle Rizhe, es el más impresionante. Rodeado por colinas en tres de sus lados, presenta forma de calabaza de peregrino. De él se desbordan sin parar aguas multicolores. Sin embargo, lo que más sorprende a los visitantes es el motivo de una pierna de ciervo que se ve en el abdomen del lago.
Huangshan
Sus nubes, cataratas y rocas son comparables con las de las montañas Hengsha, Lushan y Yandang. Altos y escondidos entre las nubes, sus picos de color de esmeralda dan la impresión de ser peculiares y grandes, fantásticos y peligrosos. A diferencia de los de otros lugares, ningún pino aquí tiene igual aspecto y crecen en lugares tan difíciles como en peñas o barrancos. Estos pinos tienen hojas puntiagudas, cortas y planas, troncos y ramas retorcidas y frondosas, larga vida y la mayoría sobrepasa los cien años. Las rocas raras con formas humanas, de animales u otras cosas de Huangshan son numerosas. Las rocas más atractivas y de mayor fama son el "Gallo que canta en la puerta del cielo", la "Ardilla que salta el pico Tiandu" y el "Mono que mira el mar", por su apariencia o las leyendas que se han entretejido sobre ellas.