Londres es uno de los grandes centros culinarios gracias a su extenso abanico de variedad internacional. Queremos asegurarle que en Londres no va a comer mal, siempre y cuando evite los sitios de fast food. Tan sólo considere que la capital cuenta con más de 5.000 establecimientos para elegir. Londres es una de las capitales más internacionales, variadas y entretenidas para comer o satisfacer el apetito. La amplitud de tipos, estilos de cocina y de precios es sorprendente. Comida griega, italiana, pequinesa, mexicana o del Punjab, por nombrar algunos, están a pocos pasos de donde usted se encuentre.
Cocina típica inglesa tiene su base en la carne, productos de granja, verduras y pescado. El desayuno inglés, famoso por su consistencia y abundancia, se compone de: huevos al gusto, bacon, salchichas, pan tostado, mermelada, mantequilla, cereales, café o té. Para la hora de comida la mayoría de los restaurantes ingleses ofrecen pescados, mariscos o carne de vaca o cordero, preparada ligeramente frita o asada. Los campos fértiles del suroeste de Londres proveen a la ciudad de una amplia variedad de vegetales, que generalmente se sirven solamente hervidos. En cuanto a postres, Kent, el jardín de Inglaterra, produce frutas conocidas internacionalmente como las ciruelas de Victoria, las manzanas o las peras. Además, se puede disfrutar de una rica y variada repostería y bollería.
Existen varios platos que pueden ser considerados como típicos de la cocina londinense. El roast beef, bañado en "gravy", una salsa preparada con el propio jugo de la carne, acompañado de verduras y patatas asadas. Tarta de anguila, con limón, perejil, cebollas, acompañado de puré de patatas. Un plato muy solicitado es el lomo de cerdo asado con salsa de manzanas. El cordero en salsa de menta, muy característico en la cocina inglesa. El lenguado de Dover y el cordero de Kent, que preparan en algunos restaurantes londinenses, son de primera categoría. De postre, puede probar el summer puding, un exquisito plato de bayas acompañado de nata. El cheese cake, muy distinto al pastel de queso que se prepara en España, de sabor suave y fresco. O bien, una tarta de manzana, servida caliente y bañada en crema inglesa.
En cuanto a las bebidas, los vinos franceses mantienen su primacía. Entre los blancos es fácil encontrar vinos italianos y alemanes. Los vinos españoles y los de California sólo se encuentran en las bodegas de algunos establecimientos. El Jerez "sherry" sigue siendo el aperitivo más tradicional, mientras que el Oporto es el licor por excelencia durante la sobremesa, aunque también puede degustarse un whisky de malta, un café irlandés o cualquier otro licor.