Vitalidad constante
La capital de Inglaterra es una ciudad llena de vitalidad y cambio continuo. Si algo la define es su dinamismo. Los que la visitan están expuestos a millones de estímulos al día y disfrutan de sus impresionantes monumentos históricos, sus centros gubernamentales, culturales y financieros. Estas características sumadas a la multiculturalidad que se respira en sus calles hacen de Londres la capital europea más completa.
Es muy común que los turistas regresen más veces a la ciudad para volver a sus sitios favoritos, y cuando regresan la ciudad sorprende con sus cambios, de hecho recibe al año a unos 30 millones de visitantes.
Sus museos y teatros son edificios soberbios, que encierran una pequeña parte de la historia londinense. La ciudad cuenta con aproximadamente 17.000 edificios protegidos, que hacen de ella una ciudad repleta de avenidas monumentales y rincones con encanto.