Situación Geográfica
Con una superficie de 543.965 kilómetros cuadrados, Francia está cubierta por valles, cuencas fluviales y zonas montañosas que varían de una región a otra. Goza de un paisaje excepcional en el que se entremezclan los colores cálidos de la tierra y el sol, los tonos ocres y oscuros de las montañas, los azules del agua y los grises del cielo.
Predominan en Francia las llanuras, bajas mesetas y colinas, que ocupan las dos terceras partes del territorio, y pueden distinguirse tres grandes conjuntos regionales dispuestos alrededor de un centro de dispersión de aguas que es el Macizo Central: el norte con la Cuenca de París, las llanuras del Norte y las Montañas Medias; el suroeste y oeste con la Cuenca de Aquitania y la zona de mesetas y colinas; y al sur y sureste con las grandes montañas alpinas y la zona mediterránea.
Hacia el norte del país se encuentra el Canal de la Mancha que le otorga una cercanía con el Reino Unido. La zona de Normandía, con sus paisajes nebulosos y grises le da un aire fuerte, nostálgico y mítico a estas tierras.
Al este, las zonas de Ardene, Champagne, Borgoña, Alsacia y Lorena donde los abundantes bosques cubren las zonas montañosas y los valles.
En la Región Central, dominada por un macizo, predominan aún los bosques y valles, de mayor intensidad, que se prolongan hasta llegar a la zona de los Alpes, cadena montañosa que comparte con Suiza e Italia. En ella, se encuentra el Mont Blanc, que alcanza más de 4.000 metros de altitud, siendo el pico más alto de Europa Occidental.
Al suroeste, Francia está flanqueada por España, con una frontera natural: los Pirineos. Esta zona, netamente montañosa, tiene temperaturas más extremas en el invierno.
El occidente Atlántico brinda a Francia un amplio territorio marítimo que ha sabido aprovechar muy bien. La región interior de esta zona, cubierta por el Valle del Loira, está plagada de bosques entre los que se asoman impresionantes construcciones palaciegas.
Por último, el sur, la zona mediterránea o Provenzal, que es la más cálida del país, aunque no llega a temperaturas extremas gracias a su humedad. La campiña cuenta con un sol brillante, un sol que ha inspirado a muchos artistas y que ha quedado plasmado en más de una obra de arte.