Australia es un auténtico paraíso en el que se puede encontrar una gran variedad tanto de animales como de vegetación autóctonos, como son el canguro, el koala o el ornitorrinco.
A pesar de tener gran parte del territorio desértico, este país proporciona al turista varios parques naturales y más de 700 lagos. No olvide visitar la Gran Barrera de Coral, la más grande del mundo.
Fauna
El aislamiento de Australia ha dado lugar a una fauna que no encontramos en ninguna otra parte del planeta. Cabe destacar la presencia de marsupiales. Éstos desaparecieron en el resto de los continentes al sucumbir a la supremacía de los mamíferos placentarios. Los marsupiales se caracterizan porque el feto se desarrolla muy poco en el interior de la hembra y luego es transportado en una bolsa que tiene la madre en su abdomen. En ella, finalizan el embarazo. Destacan los canguros, wallabíes o koalas (que se alimentan exclusivamente de hojas de eucaliptos) y uombates o topos marsupiales.
También cabe destacar especies como el ornitorrinco (exclusiva del país), el equidna y el oso hormiguero espinoso. En cuanto a la fauna marítima predominan las ballenas, delfines, pingüinos, lobos marinos, focas y topos acuáticos. En lo que a carnívoros se refiere, el país sólo cuenta con una especie, el dingo o perro selvático.
Los reptiles también tienen una gran presencia en el país. De hecho, no son raras las serpientes y los cocodrilos en las zonas tropicales. Lagartos como el diablo espinoso ofrece un aspecto fiero, pero en realidad se trata de un animal de menos de 20 centímetros de envergadura y es totalmente inofensivo.
En el sur de Tasmania se puede admirar el famoso Diablo de Tasmania. Este marsupial nocturno fue exterminado en Australia por sus hábitos depredadores que acababan con el ganado y aves de corral. Actualmente sólo lo podrá ver en la isla de Tasmania.
En cuanto a las aves, se encuentran en la zona más de 650 especies. Cabría destacar los pájaros lira o pájaros del paraíso, papagayos, avestruces, casoars, cisnes negros, loros y emús.
Pero no todos los animales que podrán ver en Australia son autóctonos. Los camellos fueron traídos de Afganistán para trabajar en el desierto, así como los cerdos, caballos y conejos, que llegaron a la isla desde otras partes del mundo. Esto supuso una alteración del entorno, que acabó perjudicando a los animales autóctonos, provocando la extinción de gran cantidad de especies. Actualmente se están realizando labores de protección de para mitigar los destrozos que se produjeron en aquella época.