Turquía
Compras en Turquía
Turquía es el país de las compras. El ambiente de los bazares y la cálida acogida de sus gentes hacen de esta actividad todo un placer.  
Excepto en las tiendas que mantienen precios fijos, en el resto de establecimientos turcos es imprescindible entrar en el juego del regateo. Es fundamental comprender que para los turcos es tan importante la relación que se establece entre el comprador y el vendedor como conseguir vender los artículos. La prisa no tiene cabida en los bazares, concebidos como un lugar de reunión en el que la charla y las risas crean un jovial bullicio característico de este entorno. Una vez en su interior es aconsejable pasear admirando los distintos objetos que se pueden encontrar.
Una vez elegido uno, no hay que iniciar la compra directamente sino entablar conversación con un saludo aderezado con una buena sonrisa. Después es conveniente preguntar por el precio del producto. Seguramente le dirán una cantidad muy elevada mientras le invitan a sentarse y le sirven un estupendo café turco. Disfrute del café y ofrezca algo menos de la mitad del precio que el vendedor le ha propuesto, a partir de ahí cualquier precio que se alcance será aceptable. Entre los objetos más apreciados están las alfombras, la orfebrería, los trabajos de cerámica y latón, las joyas, la piel, las figuras de madera, el ónice, los tavla (un tablero del juego blackgammon) o cajitas adornadas con plata o nácar.
Joyas- Desde hace muchos años los turcos realizan preciosas joyas inspiradas en diseños otomanos y bizantinos. Utilizan turquesas, ámbar y ágatas.
Cobre- Es muy frecuente encontrar en las tiendas turcas y bazares una oferta muy amplia de objetos fabricados en cobre. Los más buscados son los juegos de café o té y las bandejas con inscripciones árabes. 
Espuma de Mar- Con este mineral, que se extrae de los pozos de la provincia de Eskisehir, se elaboran principalmente las cabezas de estas pipas turcas ya que absorbe el 60% de la nicotina. 
Cerámica - En algunas tiendas turcas aún se pueden encontrar magníficas cerámicas pintadas a mano como se realizaban en la época otomana. Los artesanos aún elaboran azulejos, platos, tazas y cuencos.